La Capilla de la Comunión

El pasado 26 de diciembre de 2011 se bendijo la Capilla, por D. Vicente Fontestad, vicario general de la Diócesis de Valencia

¿Qué hemos hecho?

              A lo largo de cuarenta años hemos ido construyendo nuestro Templo, nuestra Iglesia donde los cristianos nos reunimos para celebrar la fe. Gracias al esfuerzo de muchísima gente buena que ha colaborado con generosas aportaciones económicas, y a la constancia de los sacerdotes que han regido nuestra parroquia, hemos llegado a la última etapa: ir acondicionando de manera definitiva el espacio litúrgico. Posiblemente es lo que más se vea, lo que más luzca, pero sin lo anterior esto no se podría hacer. Gracias.

Los objetivos fundamentales que nos propusimos para la ejecución de la Capilla fueron dos. El principal es que el espacio sirviera para la adoración eucarística y que visualmente fuera el Sagrario el centro de la Capilla. Por otra parte adecuar la Capilla para la celebración diaria de la misa. Así pues nos encontramos con una Capilla contemporánea y moderna, pero a su vez, acogedora y útil.

 

¿Cómo lo hemos hecho? Breve explicación y sentido de la decoración

Las vidrieras. Al entrar en nuestra Iglesia nos encontramos con San Juan de Ribera y Santa María Micaela del Santísimo Sacramento, ambas de la antigua Iglesia. Tras la puerta hemos situado dos símbolos del Antiguo Testamento, las Tablas de la Ley y la escultura del Monte Nebo: es la primera norma del pueblo hebreo (los mandamientos), y el lugar donde murió Moisés, el Monte Nebo, por eso debemos entrar en la Tierra Prometida. Y esta Tierra es la Capilla, la Tienda del Encuentro. En la parte que recae a la Pl. España hemos situado, ya con la mirada puesta en el Nuevo Testamento, tres símbolos eucarísticos de Jesús que corresponden al inicio de su vida pública, a la predicación y a la última cena: las bodas de Caná, la multiplicación de los panes y los peces y el Santo Cáliz que se venera en la Catedral de Valencia. En la cuarta está la silueta de la Iglesia, es decir, donde los cristianos de Genovés celebramos la Eucaristía.

El retablo. Lo que nos impide ver la grandeza de Dios en nuestra vida es el pecado. Para esto hemos utilizado una piedra arenisca, símil a la piedra tosca, para simbolizar nuestro pecado. Ahora bien, cuando nos encontramos con Cristo nuestro pecado se rompe, se desvanece, de ahí las tiras de pan de oro, que simbolizan la resurrección, la luz de Cristo que surten de Él mismo.

Las imágenes. La fuerza de la Capilla, como ya hemos comentado, la tiene el Sagrario. La función de las imágenes es fortalecer esa idea encuadrando el Sagrario entre las dos imágenes. Son un Cristo Resucitado ascendido a los cielos y la Virgen, en actitud de adoración. Las manos nos indican el sentido de las imágenes. Jesucristo señala al Padre, puesto que Él es la Palabra revelada del Padre, y con la mano derecha señala a María. Ella, por una parte señala a Jesucristo y con la otra mano al Sagrario. El camino de la salvación (del Padre) es Jesucristo que encarnado en María sigue presente hoy en los sacramentos; y gracias a los sacramentos y a la intercesión de María accedemos al Padre. Es un camino de doble dirección: un Dios hecho hombre, y un hombre que puede llegar a Dios. Ambas son imágenes únicas, sin moldes y están realizadas en barro cocido.

 

¿Qué nos falta?

Si bien la Capilla se queda digna para la celebración de la misa y la adoración al Santísimo, para concluirla todavía faltaría el altar-peana de San Pascual, el viacrucis, la credencia, el confesionario y los bancos del mismo estilo del mobiliario (altares, ambón y sede).

 

 ¿Qué ha costado?         

¿Cómo se ha pagado?          

¿Y ahora?

Debemos recuperar esos 24.000 euros para seguir construyendo nuestro Templo. Hemos agotado el fondo parroquial para obras, ahora continuaremos con las colectas, loterías u otras actividades para seguir recaudando dinero y proseguir con las obras. No iniciaremos nada ambicioso hasta que no aseguremos, tal y como se ha hecho desde siembre, el capital disponible. La crisis también nos ha tocado de lleno.

 

 

Gracias, muchas gracias

 

a todos los que colaboráis.

 

¡¡Que Dios os bendiga!!